Más allá de que muchos usuarios no quieren cambiar a Windows 11, lo cierto es que este sistema operativo ha madurado hasta convertirse en el ecosistema definitivo para el gaming. 

Aún así, hay que reconocer que la configuración de fábrica no siempre prioriza la potencia bruta, por ende, si pretendes eliminar el tartamudeo y ganar cada milisegundo de respuesta, sigue esta hoja de ruta de optimización.

Quizás el paso más importante es decirle a Windows que deje de ahorrar energía y se centre en el rendimiento:

Windows 11 y el gaming.

-Plan de Alto Rendimiento: Ve al cuadro de búsqueda, escribe «Elegir un plan de energía» y selecciona “Alto rendimiento”. Recuerda, esto mantiene las frecuencias del procesador al máximo para evitar caídas de fotogramas.

-Prioridad de GPU: Acá deberás ir a “Configuración”, luego visitar “Juegos” y seleccionar “Gráficos”. De ahí, tendrás que elegir tus títulos favoritos y marcar la opción “Alto rendimiento”. Así te aseguras de que el sistema utiliza siempre tu tarjeta gráfica dedicada y no la integrada.

Quizás no lo sepas, pero Windows 11 incluye herramientas nativas que, bien configuradas, marcan la diferencia, por ejemplo: 

  • Activa el Modo Juego: En “Configuración”, de ahí seleccionar “Juegos”, asegúrate de que el interruptor esté en Activado. Esto pausa las actualizaciones de drivers en segundo plano y prioriza los recursos de la CPU para el juego.
  • El dilema del VBS (Seguridad basada en virtualización): Dicha función protege tu equipo pero puede reducir el rendimiento en juegos hasta un 25%.
  • Consejo experto: Si usas el PC exclusivamente para jugar, ve a “Seguridad de Windows”, de ahí marca “Seguridad del dispositivo” y luego “Detalles de aislamiento del núcleo” y desactiva la Integridad de memoria.

La realidad es que un sistema ligero es un sistema rápido. De hecho, las notificaciones y las aplicaciones de inicio son los enemigos invisibles del jugador.

  • Adiós a las notificaciones: Desactiva los avisos en “Sistema”, de ahí ve a “Notificaciones”. De esta manera evitarás interrupciones y picos de uso de CPU.
  • Gestión de Inicio: Pulsa “Ctrl + Mayús + Esc”, ve a la pestaña “Aplicaciones de arranque” y deshabilita todo lo que no sea estrictamente necesario (como launchers que no uses o apps de mensajería).

No todo es software. Para una experiencia competitiva, el hardware debe acompañar:

FactorRecomendación
ConexiónUsa siempre un cable RJ-45 en lugar de Wi-Fi para minimizar el ping
PeriféricosEl cable sigue siendo el rey de la latencia cero
TemperaturasMonitoriza tu CPU/GPU. Si pasa de 80 a 85 °C , el sistema reducirá el rendimiento ( limitación térmica ).

La realidad es que, más allá de funciones visuales, Microsoft lanza parches constantes que optimizan la comunicación entre el kernel del sistema y los últimos drivers de NVIDIA o AMD.

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(S.M.C)

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